Como lo prometido es deuda: aquí os dejo la receta de una de las tartas que suelo hacer para las meriendas de los talleres y que tanto me habíais pedido. En el sur de los EEUU la Red Velvet Cake es la más famosa que existe, y para mí seguramente una de las más deliciosas. Esta tarta reúne todas las cualidades para ser perfecta: es jugosa, tierna, no es empalagosa, está buenísima y encima es muy llamativa, vamos que no le falta de nada… y la combinación con la cream cheese es… espectacular!!! No sigo, porque ya me está cayendo la baba en el teclado del ordenador y la vamos a armar, así que os dejo la receta, que aunque veáis muchos ingredientes no es nada complicada de hacer, lo que sí es que resulta muy delicada para cortarla y manejarla por eso de ser tan jugosa…
- 240 g de harina de trigo
- 5 g (1 teaspoon) de levadura en polvo
- 5 g (1 teaspoon) de bicarbonato de sodio
- 5 g (1 teaspoon) de sal
- 2 cucharadas (2 tablespoon) de cacao en polvo (sin azúcar)
- 400 g de azúcar
- 240 ml (1 cup) de aceite de girasol o de oliva suave
- 2 huevos L
- 240 ml (1 cup) buttermilk (receta opcional abajo)
- 10 ml (2 teaspoon) de extracto de vainilla
- Colorante alimentario en pasta o gel color rojo: yo suelo usar extra red de Americolor, rojo de Kopykake baratísimos aquí: Spain Cakes, y voy añadiendo según lo quiera de intenso que nunca suele ser más de un chorrito.
- 5 ml (1 teaspoon) de vinagre blanco (o vinagre de sidra)
- Precalentamos el horno a 160°C
- Podemos encontrar la buttermilk en supermercados como en Lidl, pero yo suelo hacerla porque es muy sencillo: simplemente añadimos una cucharadita de limón exprimido a los 240 ml de leche y lo dejamos reposar sin remover unos 15 minutos, y listo: ya tenemos nuestra buttermilk.
- En un bol mediano, añadimos la harina, el bicarbonato de sodio, la levadura en polvo, el cacao en polvo, y la sal, y mezclamos todo hasta que quede el polvo homogéneo.
- En otro bol grande, combinamos el azúcar y el aceite de girasol.
- Añadimos y batimos los huevos, la buttermilk, la vainilla, y el colorante, hasta que quede homogéneo.
- Añadimos el vinagre.
- Ahora, lentamente, añadimos los ingredientes húmedos a los ingredientes secos poco a poco, mezclando bien después de cada adición. Paramos justo cuando esté todo combinado (no queremos mezclar demasiado!).
- Vertemos la masa en los dos moldes.
- Horneamos en la bandeja del medio del horno unos 40-45 minutos, o hasta que pinchemos con un palillo y salga limpio.
- La dejamos reposar en el molde unos 5 minutos y la desmoldamos en una rejilla hasta que enfríe.
- Una vez completamente fría y reposada (mejor de un día para otro), cortamos por el medio con una lira cortadiscos, con mucho cuidado porque es muy húmeda y esponjosa y se rompe con facilidad.
- Y por último rellenamos y cubrimos con Cream Cheese Frosting (receta más abajo), yo siempre suelo decorarla con rosas hechas con la boquilla 2D de wilton.
CREAM CHEESE FROSTING
- 300 g de queso tipo Philadelphia bien frío
- 200 g de mantequilla sin sal más bien fría
- 500 g de icing sugar. Azúcar glas en su defecto.
- 1 cucharadita (1 teaspoon) de extracto de vainilla
- Se bate la mantequilla durante 4 o 5 minutos.
- Una vez la mezcla haya blanqueado, se le añade el queso bien frío y el extracto de vainilla y batimos nuevamente a velocidad media, hasta que los ingredientes estén bien integrados, y añadimos, por último, el azúcar (poco a poco) hasta que consigamos una mezcla suave y cremosa.
Y como siempre: agradeceros todos vuestros comentarios, no sabéis la ilusión que me hacen todos y cada uno de ellos, y ver que os gustan las cosas que publico hace que cada día tenga más ganas de seguir compartiendo recetas con vosotros! Dulces besos!!






















































