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jueves, 8 de enero de 2015

BOLAS DE COCO Y CHOCOLATE PARA MORIR DE AMOR...


Feliz y dulce Año Nuevo!!!

Comienza un año nuevo, y con él llegan los nuevos propósitos, con listas interminables de cosas pendientes… pues yo: me niego, sí, yo me niego a obligarme a cumplir lo que al final siguen siendo propósitos para el año siguiente, y luego el siguiente, y así sucesivamente…


Yo me he fijado como meta para este nuevo año SER FELIZ, y me prometo a mí misma desechar lo que no me satisface, y dejar atrás los momentos que dejaron un mal sabor de boca, sabiendo que no hay que buscar la felicidad en los demás, porque la felicidad está en uno mismo. Así que mi verdadero propósito para el 2015 es vivir el presente, porque el ayer ya se fue, y el mañana quién sabe si llegue...


Y para cumplir mi propósito de ser feliz viviendo el presente, no dejaré de darme caprichos como los que os traigo hoy, son muy pero que muy sencillas de hacer, y están deliciosas.

Así que os dejo con la receta para que vosotr@s también podáis ser muy felices y endulzar vuestras vidas y las de los vuestros:




  • 250 g de chocolate (yo utilicé Valor al 70%)
  • 250 g de coco rallado
  • 1/2 bote (170 g) de leche condensada



  • Fundimos el chocolate troceado en el microondas en intervalos de 30 segundos para evitar que se queme.
    Añadimos 200 g de coco rallado y la leche condensada y mezclamos hasta homogeneizar la masa.


    Dejamos en el refrigerador hasta que la pasta se endurezca (30 minutos, aproximadamente).
    Con las manos humedecidas formamos bolitas y las rebozamos en el resto del coco rallado.




    Yo las presento en cápsulas de mini-cupcakes y listas para cualquier evento, o para darnos un capricho de vez en cuando.


    Y me despido, no sin antes hacer una breve reseña en memoria de las víctimas del atentado contra Charlie Hedbo, con una sencilla frase de Víctor Hugo: "La tolerancia es la mejor religión."

    sábado, 12 de abril de 2014

    BOMBONES WAFERS, o lo que vienen siendo: BOMBONES DE BARQUILLOS DE NATA (Atemperado del chocolate)


    Vacaciones yupiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
    Ya, ya lo sé, os había prometido que publicaría recetas más a menudo, pero es que tenéis que entenderme: las evaluaciones son lo peor!!!! Corregir exámenes, decidir notas, volver a hacer más exámenes porque aun no estás segura con las notas... volver a dudar con las notas... corregir un sin fin de libretas... y seguir torturándome por la indecisión con las notas... tutorías hasta arriba, y por si fuera poco: me toca ser parte de las evaluaciones de diagnóstico del cole... así que lo fui posponiendo...  pero no por ello dejé de hacer recetas mientras... noooo! Eso sí: son recetas como las que os traigo hoy: muuuuy sencillas, ultra- rápidas y resultonas, ¿Se puede pedir más?


    El caso es que en medio de esta ajetreada vida, en ocasiones, me dejo arrastrar por mi marido y amigos a despejar un poco, y el pasado domingo nos fuimos hasta L´Angliru, si no tenéis la suerte de conocerlo, os lo podría resumir en pocas palabras como: "Las puertas del Cielo", eso sí: la subida es colosal, al igual que las vistas. 


    Conocido por ser la etapa más dura de la vuelta ciclista a España, aunque no sería justo hablar del Angliru y mencionar sólo las gestas ciclistas. Otros muchos deportistas han encontrado en la Sierra del Aramo un campo de entrenamiento a cielo abierto que combina a la perfección el nivel de esfuerzo con la belleza propia de un Paisaje Protegido: Senderismo, escalada, travesías con esquís y otros deportes de montaña han encontrado el escenario perfecto en L´Angliru, una aventura para los humanos que un buen día descubrimos que tenemos el paraíso al alcance de nuestra mano.


    Y aunque parezca mentira: lo peor es la bajada... ahí estamos Mister Sugar y yo en El Aviru, una de las pendientes con el 20% de desnivel...


    Y cuando nos repartimos quién hacía la comida... ¿a que no sabéis qué me toco? je je pues claro: EL POSTRE!!!! Pero lo dicho: yo y mi escasez de tiempo... así que pensé en algo rápido, y que aportase energía... CHOCOLATE!!! Siempre que tengo que hacer un postre de urgencia, opto por unos bombones de roca con frutos secos o cereales... pero esta vez me propuse llevar a cabo una idea que levaba rondándome la mente hacía tiempo: BOMBONES DE BARQUILLOS DE NATA!!!


    La receta es tan sencilla que casi me da hasta vergüenza ponerla, pero es que el resultado es buenísimo, y encima nos salvan de un apuro, así que, como muchas veces no disponemos del tiempo necesario para una receta muy elaborada, está bien tener a mano una de estas recetas que nos hacen quedar como auténticos reposteros!
    Menudo rollo que os he soltado... si habéis leído hasta aquí os merecéis un premio a la paciencia!!! je je, bueno aquí os dejo con la "receta" si se le puede llamar así...



    • 200 g de chocolate negro
    • 200 g de chocolate con leche
    • Medio paquete de barquillos de nata tipo Artiach 



    1. Picamos los barquillos de un tamaño uniforme con un cuchillo.


    2.  Derretimos el chocolate al baño maría o en el microondas en intervalos de 30 segundos, removiendo con una cuchara o varillas de metal, hasta alcanzar los grados que indica la tabla de más abajo.

    3. Atemperamos el chocolate, este es el paso menos sencillo de toda la elaboración: se trata de un proceso en el que calentamos y enfriamos el chocolate de una manera determinada para que una vez sólido, tenga el brillo y la textura perfectas, además de fundirse bien en boca.
    Yo suelo usar el método de atemperado clásico: se trata de aquel en el que primero derretimos todo el chocolate a la temperatura indicada (ver tabla de temperaturas más abajo), después vertemos dos tercios del chocolate sobre una encimera de mármol y lo trabajamos estirándolo con una espátula hasta que alcanza la temperatura de enfriamiento. por último recuperamos el chocolate de la encimera y lo juntamos con el del bol, removemos y lo tenemos listo cuando alcance la temperatura de atemperado correcta.


    4. Una vez atemperado los chocolates, lo mezclamos con los barquillos troceados.


    5. Y ya solo nos queda formar nuestros bombones, para ello tenemos varias opciones: podemos poner pequeñas cucharadas de la mezcla sobre un papel de horno o silpat y dejar enfriar, o hacer como yo y ponerlas en unas mini-cápsulas de cupcakes, que son perfectas para transportar los bombones sin que se golpeen unos con otros.


    Y listos para disfrutar: crujientes y deliciosos!!

     

    Y ahora voy a sumergirme directamente en las vacaciones, porque mi cuerpo y sobre todo: mi mente, lo necesitan.
    Un besazo enorme y gracias por acompañarme en este dulce blog que se alimenta de vuestros ánimos, y un saludo muy especial a tod@s aquellos que me decís que mis recetas os sirven para endulzar vuestras vidas. Es un privilegio!!!
    Y también estoy alucinada con la acogida de mi página de Facebook que ya somos casi 2.500 dulces!!!! Wow!!!

    sábado, 28 de julio de 2012

    BOMBONES DE AVELLANA Y GALLETA


    Bueno, vamos a ir arrancando con recetillas sencillas para ir despertando el gusanillo por la repostería y para que veáis lo sencillo que es quedar muy pero que muy bien en cualquier evento y ocasión. Lo que intentaré hacer es dar las máximas explicaciones posibles sobre pasos, utensilios, trucos y cosinas para facilitar las recetas (a costa de parecer muuuuuuuuy pesada… pero muchas veces cuando ves recetas, encuentras que hay cosas que no sabes exactamente cómo hacer ni qué utensilios son los más correctos para cada paso, así que yo intentaré facilitar todo lo que pueda) (Supongo que será “deformación profesional” lo de explicar las cosas tanto por mi profesión…)


    Esta es una de las recetas, llamémosle: “todoterreno” sencilla de hacer, admite mil variaciones y le gusta a todo el mundo!!!! ¿Se puede pedir más? Pues vamos a ella:

    (30 bombones aprox.):

    • 1 paquete de galletas de unos 250 gramos (pueden ser las que más le gusten a cada uno: típica galleta María, tipo Digestive, de mantequilla, de cereales… Yo he utilizado las Digestive porque me gusta el sabor que tienen combinado con la avellana, y desmiga de forma uniforme.) 
    • 250 gramos de avellana tostada triturada (digo triturada y no molida porque a mí me gusta encontrar los trocitos, pero se puede moler según preferencias.) 
    • Leche condensada (La que admita la masa, no es posible poner una cantidad exacta porque depende del tipo de galleta que le pongas que necesite más o menos, el caso es que vale más quedarse corto que en exceso para poder modelar bien las bolas.) Nunca suele ser más de medio bote. 
    • Opcional: un chorrito al gusto de algún licor: de crema de orujo, de turrón, de avellana, de caramelo… 
    • Chocolate de cobertura, una tableta más o menos. 
    • Bolitas, fideos, almendra en cubitos, coco, cacao en polvo, glasa, fondant… cualquier cosa que sirva para “rebozar” las bolas y quede vistoso a la vez que esté bueno. Deja volar tu imaginación…

              Lo primero que tenemos que hacer es triturar las galletas y las avellanas al gusto, a mí me gusta moler las galletas bastante pero no llegar al polvillo, que se note algún granito, y sin embargo las avellanas me gusta picarlas groseramente, que al dar el mordisco se noten los trozos y se vean, porque si trituramos mucho ambas cosas luego queda como una masa uniforme nada vistosa al mordisco… Para triturarlas podemos usar lo que tengamos a mano: un rodillo de cocina, un molinillo de café, una batidora de vaso, la Thermomix, la Mycook, o como yo: un robot de cocina de los que vienen junto con las batidoras.


             
    Una vez tenemos las galletas y las avellanas trituradas: las mezclamos en un bowl, y entonces vamos poquito a poquito añadiendo si decidimos poner licor pues primero el chorrito de licor (en mi caso le puse licor de turrón y ummmm le dio un toque genial); y luego añadimos cucharada a cucharada la leche condensada y mezclando bien con una paleta o cuchara, y se debe añadir la siguiente hasta que no esté bien integrada la anterior, porque es importante que no se añada leche condensada de más porque si queda muy blanda será más difícil hacer unas bolas uniformes, pero que no cunda el pánico, tiene fácil solución: añadir más galleta triturada y arreglado!!!

    Una vez esté la masa hecha, la dejamos reposar unos minutos para que la galleta se empape bien. Y debe quedar una consistencia parecida a la de la foto, es decir que con las manos engrasadas te permita hacer bolitas y que no pierdan la forma ( entonces añadir más galleta) ni se desmiguen (añadir más leche condensada).

          Una vez que tengamos la masa con la consistencia deseada: hacemos las bolitas del tamaño que queramos… podemos usar una cuchara de hacer bolas de helado para que salgan todas del mismo tamaño; luego les damos la forma redonda con las palmas de las manos engrasadas. Una vez hechas y después de haberte metido unas cuantas pal pecho por lo bien que lo has hecho, tenemos dos opciones: dejarlas tal cual, y dejarlas reposar un día y quedarán unas bonitas bolas granuladas con los trocitos de avellana a la vista. Y la otra opción, que es la que yo he hecho en esta ocasión porque era un encargo para una chica joven, es: derretimos el chocolate de cobertura al microondas con mucho cuidado de que no se queme porque adquiere un sabor ácido horrible… y bañamos nuestras bolas en el chocolate fundido, yo me ayudo con dos cucharas o tenedores, y las ponemos sobre algo antiadherente, yo uso una lámina de silicona, pero vale papel de horno, o cualquier cosa que se os ocurra que luego no sea un suplicio limpiar el chocolate que chorrea de las bolas.


             
    Dejamos reposar hasta que el chocolate se endurezca, y antes de que se seque del todo (porque entonces no podríamos pegar nada) las rebozamos con los “toppings y sprinkles” deseados. Yo pongo, por ejemplo: el coco en un bowl pequeño y meto una bola y la rebozo, y lo mismo con cada bola y con lo que se quiera rebozar. También podemos adornarlas con glasa real con un biberón o una manga pastelera y hacerle dibujitos… O ponerles adornos de fondant, como florecitas, estrellas… lo que se quiera, a mí me dejan y me quedo sola poniendo adornos… Je je

    Luego yo las pongo en cápsulas de mini-magdalenas o de bombones, para darle una mejor presentación, y ya podemos sorprender a cualquier amigo, vecino, invitado, familiar… todos quedarán alucinados de la buena presencia y del sabor y lo mejor es que nunca se imaginarán lo fácil que resulta hacerlas.

    Espero que la probéis y me digáis qué tal, no olvidéis que el alma de este blog son vuestros comentarios.

    Dulces besotes!!!! Gracias por estar ahí y por leer toda esta “parrafada”, Mister Sugar me dice que parece que estoy escribiendo el Quijote… XD