Uno de los días más felices en la vida de una pareja es el día de su boda, y poder llegar a celebrar las Bodas de Oro tiene que ser aún mucho más especial.
Cuando me hicieron este encargo debo decir que sentí una mezcla de ilusión y miedo, ilusión por poder aportar mi granito de arena para endulzar ese día tan inolvidable, y miedo por la responsabilidad de saber que debía ser muy especial porque los "novios" no habían tenido tarta en su boda hace 50 años, y ésta quedaría como símbolo para el recuerdo...
En cuanto al diseño me dejaron libertad total, y mi cabecita comenzó a volar y volar... y tuve que ponerle freno, porque hubiese seguido poniendo pisos y más pisos para seguir disfrutando... porque debo decir que disfruté como una enana haciéndola. Y en cuanto al sabor sí me dieron pautas: debía ser poco dulce y de café. Así que no lo dudé ni un segundo:
BIZCOCHO MSC DE CAFÉ CON BAÑO DE CREMA DE ORUJO AL CAFÉ (BAJO EN AZÚCAR)
- 150 g azúcar
- 300 g mantequilla
- 6 huevos
- 450 g harina
- 9 g levadura tipo royal
- 2 cucharadas de café soluble
- 1 pizca de sal

- Precalentamos el horno a 160ºC.
- Batimos la mantequilla con el azúcar unos minutos, hasta que la mezcla blanquee. Entonces se añaden los huevos previamente batidos con el café soluble, y vamos añadiendo poco a poco batiendo la masa hasta que se haya integrado. Parece que la masa se queda como cortada, pero no pasa nada, es la mantequilla que se apelmaza en grumos y al añadir la harina se transformará en una masa homogénea.
- Se va añadiendo la harina tamizada con la levadura y la pizca de sal, de cucharada en cucharada, sin prisa pero sin pausa hasta que la mezcla se vuelve homogénea.
- Se engrasa el molde o bien con mi inseparable spray desmoldante Dübör Aquí super-barato!! o con la tradicional y “enguarrosa” mantequilla y harina; y se hornea a 160ºC aproximadamente una hora, pero como ya sabéis que cada horno es un mundo: a partir de los 45 minutos podéis ir comprobando con un palillo si está hecha por dentro, porque engaña por el exterior, y luego por dentro te encuentras que no está hecha!!! Así que vamos comprobando cada poco hasta que el palillo salga limpio.
- Una vez que la sacamos del horno, si hemos usado Dübör: se desmolda sin ningún problema y con las paredes lisitas lisitas, y se deja enfriar en una rejilla.
- Yo suelo hacerla de un día para otro para que asiente, la dejo envuelta en film transparente y al día siguiente: lista para capear, modelar, lijar, tornear… es todoterreno!!!
- Dependiendo del relleno se puede bañar con almibar al gusto.
- En esta ocasión (como debía ser baja en azúcar) en vez de un almíbar la calé con café y crema de orujo al café que olía uhmmmmm!!!!
- Luego la rellené con mi "buenérrima" receta de buttercream de café a la que le suprimí la mitad de el azúcar y al que le añadí un chorrito del licor de orujo al café con el que hice el baño.
- Y por último la cubrí con el mejor fondant del mundo mundial que muchos me preguntáis que cuál uso, y es: fondant Sodifer.

Debo decir que estaba tremenda!!! Con los recortes suelo hacer la prueba para ver que los sabores combinan, y guauuuuuuu casi me apetecía meterle el diente antes de entregarla!!! Y al hornear el bizcocho: MENUDO OLOR!!!!
Así que no me queda más que felicitar a la pareja que después de 50 años de casados siguen tan enamorados o más, y desearles que sigan igual felices cuando les haga la tarta de las bodas de diamante y la de las bodas de platino.
Así que dar infinitas gracias por haberme elegido para este encargo tan especial, ha sido un privilegio!!! Millones de dulces besos y encantada de que os paséis por aquí y me dejéis vuestros comentarios. MUACK!!