domingo, 27 de octubre de 2013

TUTORIAL MINNIE Y MICKEY

Hola mis dulces!!!
Perdón por teneros abandonad@s tanto tiempo, pero octubre ha sido un mes de no parar casi ni a respirar: después del percance en el taller llegaron los días de peritos, seguros, empresas de reparación, y ahora llegan las dudas de cómo planteamos la nueva decoración y el diseño del local. Además de todo esto, hubo un cambio importante en mi carrera: después de 3 años como profe en un instituto, me arriesgué y di el gran salto hacia la docencia en un colegio, y ahora soy una feliz maestra tutora de 3º de Primaria, con lo que tuve que ponerme al día con muchas cosas que ya casi tenía olvidadas después de años batallando con adolescentes. Y también tuve que hacer hueco para encargos varios y para la tarta del cumple de mi hermana mayor que en breves publicaré las fotos y la receta. Y entre todo eso y más, no pude encontrar un ratito para publicar varias cosas que tengo pendientes, así que no me enrollo más y os dejo con el primero de los varios tutoriales que prometí hace tiempo publicar.
Así pues, manos a la obra: vamos a hacer una simpática Minnie de fondant que nos servirá para decorar nuestros cupcakes, galletas, tartas... y lo que se nos ocurra!! También os pondré el enlace de los utensilios que uso para el proceso para facilitar el trabajo lo máximo posible.


Lo primero que tenemos que tener son los maravillosos cortadores en forma de Mickey o Minnie que nos servirán como en este caso: para hacer decoraciones en fondant, y también para hacer galletas cortando la masa con el cortador individual y luego dándole relieve con el tampón que también incluye y os quedarán unas galletas tan chulis como las que veis en la siguiente foto.


Y si optamos por hacerlo con fondant os dejo a continuación el paso a paso con las fotos. Yo he hecho una Minnie, pero si os fijáis: Minnie y Mickey tienen la misma cara, sólo cambia que Minnie lleva una flor o un lazo en la cabeza y las pestañas marcadas, y Mickey no, así que el tutorial es igual para ambos. 
Os dejo también esta foto para que veáis la otra posibilidad de la flor en vez del lazo y las pestañas tal y como las marca el tampón.


1. Lo primero es extender un trozo de fondant Sodifer negro y cortarlo con el cortador exterior:


2. Luego extendemos fondant color piel y hecemos la misma operación que con la negra: cortamos con el cortador exterior pero antes de sacarlo: marcamos presionando con el tampón el interior.


3. Con un cutter de precisión, un bisturí o un cuchillo muy afilado recortamos la parte de la cara como veis en la foto:


4. Pegamos la cara (la parte color carne) en la parte negra tal como veis en la foto, hacemos unas bolas de fondant negro y con una esteca de bolas marcamos los ojos.


5. Pegamos las bolitas en los huecos que hemos marcado con las estecas, para trabajos pequeños y delicados siempre uso este pack de estecas pequeñas que son ideales porque tienen muchas formas y facilitan muchísimo el trabajo. Y después hacemos una bolita alargada para la nariz y con la misma esteca de bola aplastamos la base para que pegue bien.


6. Pegamos la nariz en el hueco que habíamos marcado con la esteca.


7. En el caso de Minnie: podemos hacer una flor o como yo en este caso: me hice con esta maravilla de silicona de lazos y le hice un lacito en fondant color rojo.


8. Pegamos el lazo en el centro de la cabeza y marcamos las pestañas con rotulador comestible negro.


9. Con un pincel fino pintamos la lengua con polvo comestible rojo.


Y tachán: una risueña Minnie para poner en vuestras creaciones!!


Y ahora me despido, porque mañana toca madrugar, pero prometo rascar minutos al reloj y responder a todas las preguntas y comentarios que me habéis dejado y que sabéis que tanto me gustan. Y también sacaré tiempo aunque sea debajo de las piedras para publicar más a menudo. 
                                     Un dulce besazo a tod@s, y gracias por vuestra compañía.



martes, 8 de octubre de 2013

BIZCOCHO DE CARDAMOMO. FELICIDADES HERMANA: TÚ ERES MAGIA


Esta tarta la he hecho con todo el cariño y la ilusión del mundo para una de las personas más importantes de mi vida: mi hermana Ana.


Es difícil hablar de ella, ya que no puedo ser objetiva por los lazos sentimentales que nos unen, pero os diré que no hay mejor persona que ella, maravillosa en todos los aspectos, bella por dentro y por fuera, y lo más importante para mí: mi principal apoyo en la vida, siempre incondicional. Ha heredado la nobleza y la bondad de nuestra adorada madre y muchas más cualidades las cuales tenemos la suerte de poder disfrutar los que estamos a su lado, y es que tengo tanto que agradecerle en esta vida, que se me queda corto todo lo bueno que pueda decir de ella.


Desde el primer momento en que llegué a este mundo, se ha dejado la piel y la paciencia por mí, y por eso quiero dedicarle este post, porque en este mundo de prisas y locura en el que vivimos, a veces nos falta tiempo y cordura para expresar lo que sentimos, y muchas veces no sabemos transmitirlo.


Así que, hermana: sólo quiero expresar brevemente todo lo que significas para mí, pero me harían falta millones de hojas para seguir y así poder describir fielmente la belleza de tu corazón.

Mi mayor anhelo es que siempre seas feliz. 

¡MUCHÍSIMAS FELICIDADES ANA, TE QUIERO!


Y como la tarta ha resultado un éxito, os dejo la receta del bizcocho que combina a la perfección con el chocolate y que deja un olor en la cocina que no hay mejor ambientador en el mundo!!


BIZCOCHO DE CARDAMOMO

El cardamomo es una de las especias que mejor se reconocen, ya que su intenso y característico olor (entre menta, cítrico, dulzón y algo de picante) lo delata. Esta especia, empleada en la gastronomía desde hace siglos, es junto a la vainilla y el azafrán, una de las tres especias más caras del mundo.

Actualmente, podemos encontrar fácilmente el cardamomo en el mercado. Suele presentarse en envases llenos de vainas o cápsulas, de color verde suave o verde pálido tirando a blanquecino y con el grano en su interior, o también en envases con el grano ya molido.


Al ser una especia con muchísimo aroma y sabor es recomendable usar muy poca cantidad, para tener la oportunidad de poder rectificar en el momento preciso y no esconder otros sabores de la preparación. Por eso lo mejor es comprar el cardamomo en vainas, para después extraer el grano y moler solamente la cantidad que vayamos a usar en nuestras elaboraciones.

A mí me encanta, es uno de los ingredientes secretos que le dan ese peculiar sabor a los famosos Donuts y es perfecto para galletas, bizcochos, frosting...

Aunque lo mejor para conocer el cardamomo es que te hagas con él y descubras personalmente (sólo con abrir el envase y olerlo) todas sus posibilidades...



  • 300 g azúcar 
  • 300 g mantequilla 
  • 6 huevos 
  • 450 g harina 
  • 9 g levadura tipo royal 
  • 1 cucharadita (teaspoon) de cardamomo molido 
  • 1 cucharadita (teaspoon) de esencia de vainilla 
  • 1 pizca de sal


  1. Precalentamos el horno a 160ºC.
  2. Batimos la mantequilla con el azúcar unos minutos, hasta que la mezcla blanquee. Entonces se añaden los huevos, de uno en uno, batiendo la masa hasta que el anterior se haya integrado. Parece que la masa se queda como cortada, pero no pasa nada, es la mantequilla que se apelmaza en grumos y  al añadir la harina se transformará en una masa homogénea.
  3. Incorporar la esencia de vainilla.
  4. Se va añadiendo la harina tamizada con la levadura, el cardamomo molido y la pizca de sal, de cucharada en cucharada, sin prisa pero sin pausa hasta que la mezcla se vuelve homogénea.
  5. Se engrasa el molde o bien con mi inseparable spray desmoldante Dübör Aquí super-barato!! o con la tradicional y “enguarrosa” mantequilla y harina; y se hornea a 160ºC aproximadamente una hora, pero como ya sabéis que cada horno es un mundo: a partir de los 45 minutos podéis ir comprobando con un palillo si está hecha por dentro, porque engaña por el exterior, y luego por dentro te encuentras que no está hecha!!! Así que vamos comprobando cada poco hasta que el palillo salga limpio.
  6. Una vez que la sacamos del horno, si hemos usado Dübör: se desmolda sin ningún problema y con las paredes lisitas lisitas, y se deja enfriar en una rejilla.
  7. Yo suelo hacerla de un día para otro para que asiente, la dejo envuelta en film transparente y al día siguiente: lista para capear, modelar, lijar, tornear… es todoterreno!!!
  8. Dependiendo del relleno se puede bañar con almíbar al gusto.
  9. En esta ocasión, como la tarta es muuuuuuy alta, combiné el bizcocho de cardamomo con otro bizcocho de chocolate, los bañé con un almíbar de vainilla y cardamomo y la rellené con ganaché de chocolate, luego la cubrí con el mejor fondant del mundo mundial que muchos me preguntáis que cuál uso, y es: fondant Sodifer.

Espero que os guste, que la probéis y que pongáis una pizca de cardamomo en vuestras vidas, porque es: uhmmmm genial!!
Y una cosina más: como ya he anunciado en la página de Facebook y en la pestaña de talleres: hemos tenido un desafortunado percance en el local, y los talleres de octubre los tengo que aplazar para cuando acaben con las obras y nos dejen el taller totalmente renovado, así que pedir disculpas a tod@s aquell@s que solicitasteis plaza, y deciros que la espera merecerá la pena. Muchos besos, muchas gracias y estoy encantada de teneros aquí conmigo.
Y a mi querida hermana: FELICIDADES Y GRACIAS POR SER COMO ERES CON MAYÚSCULAS Y LUCES DE NEÓN!!

martes, 17 de septiembre de 2013

TARTA GUINNESS CON FROSTING DE QUESO PARA EL CUMPLE DE MI PAPÁ!!!!! Elaboración tradicional y Thermomix o Mycook


Porque padre no hay más que uno, y a mí me tocó el mejor: FELICIDADES PAPÁ!!!!!! Yo sé que tu pescas truchas muchísimo más grandes que esa, pero en esta tarta lo más importante eres tú, y no quería que nada te hiciese sombra. TE QUEREMOS MUCHO MÁS QUE MUCHÍSIMO!!


Hoy os traigo la que sin duda puede ser una de mis recetas favoritas y de mi familia, sobre todo le encanta a mi padre, que es el destinatario de esta tarta por su cumpleaños, para ello hice una mega-tarta de casi 7 kilos de peso porque usé la receta triplicada!! Como podréis ver: es un pastel que admite muchas posibilidades, si bien es cierto que la tradicional: GUINNESS CAKE (Tarta Guinness) se suele presentar con el frosting de queso por encima a modo de espuma de cerveza como la que veis en la foto de cabecera, pero yo para esta ocasión utilicé el frosting como relleno de las capas y la capa exterior es ganaché de chocolate blanco teñido con el azul del río y el verde del césped; y las decoraciones están hechas con fondant.

Tengo que admitir que es una receta no apta para dietas hipocalóricas, pero merece la pena todas y cada una de las muchas calorías que tiene, porque está tan buena, que se nos olvida con el primer mordisco los michelines que produce…


Se trata de la más que popular tarta Guinness, cuya receta procede de la británica Nigella Lawson.
Como su nombre indica: está hecha con cerveza negra, que le otorga una textura densa, húmeda y untuosa que se deshace en la boca y que potencia el sabor del cacao.


Al contrario de lo que nos podamos imaginar: no sabe a cerveza, pero tiene un matiz pronunciado que la recuerda bastante.


A pesar de la gran cantidad de azúcar que lleva, el bizcocho apenas queda dulce, si no más bien con un toque seco, sin llegar a ser amargo que puede recordarnos a la cerveza negra.


El alcohol se disipa durante el horneado, por lo que los más pequeños también pueden disfrutar de ella.

La mejor manera de degustar esta tarta es de un día para otro, recién hecha es suave, esponjosa, pero al día siguiente se vuelve más densa y se aprecian mucho mejor los sabores.
Se conserva en el frigorífico, y hay que sacarla un poquito antes de consumir.



                                             (Para un molde de 22-24 cm de diámetro)
  • 250 g de cerveza negra Guinness
  • 250 g de mantequilla
  • 250 g de harina (la que utilizamos a diario o la de repostería)
  • 400 g de azúcar
  • 75 g de cacao puro en polvo (tipo Valor)
  • (15g) sobre de levadura química en polvo (tipo Royal)
  • una pizca de sal
  • 1 teaspoon (cucharadita) de esencia de vainilla
  • 2 huevos
  • 150 g de crème fraîche (o nata para montar 35% M.G.)


TRADICIONAL

  1. Precalentamos el horno a 180º
  2. Ponemos la cerveza en un cazo y calentamos sin que llegue a hervir. 
  3. Le añadimos la mantequilla y removemos hasta que se disuelva perfectamente. En ese momento retiramos del fuego. 
  4. En un recipiente grande mezclamos la nata con los huevos y la esencia de vainilla hasta tener una crema homogénea, y le añadimos la cerveza con mantequilla del principio y mezclamos. 
  5. En otro recipiente tamizamos la harina, el azúcar, el cacao, el azúcar, la pizca de sal, y la levadura, y mezclamos bien. 
  6. Añadimos esta mezcla seca a la anterior. Y removemos hasta que nos quede una crema uniforme. 
  7. Horneamos en un molde untado con mantequilla o con mi inseparable desmoldante Dübör para que no se nos pegue, durante unos 50 minutos (o hasta que al pincharlo salga el palillo limpio). 

THERMOMIX O MYCOOK

  1. Precalentamos el horno a 180ºC.
  2. En el vaso de la Thermomix o de la Mycook ponemos la harina y la levadura. Tamizamos unos segundos a Vel 7-9-10 Reservamos.
  3. Ponemos la cerveza y la mantequilla en el vaso (no hace falta limpiarlo) y programamos 4m-T.80ºC-Vel.2 para que la mantequilla se funda.
  4. Añadimos el cacao y el azúcar y mezclamos 10 s-Vel.3
  5. Sin poner temperatura, programamos de nuevo Vel.3 y vamos incorporando por el bocal la crema agria o la nata, los huevos uno a uno y por último la vainilla
  6. Paramos la Thermomix o la Mycook e incorporamos la harina tamizada. Mezclamos 10s.Vel 4.
  7. Volcamos la masa en nuestro molde engrasado.
  8. Horneamos 55 m.
  9. Sacar del horno y dejar enfriar en su totalidad.

FROSTING DE QUESO


  • 200 gr de queso de untar (tipo Philadelphia)
  • 120 gr de azúcar glas
  • 250 gr de nata para montar



TRADICIONAL

  1. Montamos la nata. Reservamos.
  2. Tamizamos el azúcar glas para que no tenga ningún grumo.
  3. Batimos el queso junto con el azúcar glas.
  4. Incorporamos la nata montada. Mezclamos con una espátula.
  5. Extendemos la crema por la superficie de la tarta. Tenemos un poco de esmero con los bordes para intentar imitar la espumita de la cerveza (Yo en esta ocasión opté por capear el bizcocho y lo rellené con el frosting de queso.)

THERMOMIX O MYCOOK

  1. Montamos la nata con la mariposa puesta a Vel.3. Reservamos.
  2. Tamizamos el azúcar glas para que no tenga ningún grumo.
  3. Batimos el queso junto con el azúcar glas durante unos segundos a Vel. 3.
  4. Incorporamos la nata montada. Mezclamos con una espátula.
  5. Extendemos la crema por la superficie de la tarta.
  6. Tenemos un poco de esmero con los bordes para intentar imitar la espumita de la cerveza. (Yo en esta ocasión opté por capear el bizcocho y lo rellené con el frosting de queso.)


Y me despido hasta la próxima sin dejar de daros las gracias por vuestra compañía; y también quiero aprovechar para anunciar un próximo sorteo en la página de Facebook porque ya nos acercamos a los 2.000 "Me gusta"!!!!!! Estoy tan, tan, tan emocionada, que no me puedo creer que hace apenas un año estaba yo toda contenta con mis 100 dulces y ya somos casi 2.000!!!! Las gracias se quedan cortas para expresar lo que me hacéis sentir! Millones de dulces besos!




miércoles, 4 de septiembre de 2013

COCADAS CON CREMA PASTELERA (Tradicional y Thermomix o Mycook)


Hola!!!
Inmersa de nuevo entre fogones, hornos, fondant, glasa y tan ilusionada con la nueva temporada de talleres post-vacaciones, que apenas tengo tiempo para echar de menos las aguas del mediterráneo... vale, vale, que sí, que me acuerdo, y me da una envidia!!! Porque aquí en Asturias este verano no podemos quejarnos del buen tiempo, pero el agua del mar... el agua del mar aquí se mide por gritos!!! 


Bueno, pues a lo que vamos: os había dicho que tengo varias de mis recetas favoritas pendientes de publicar, y una de ellas es ésta: COCADAS O COQUITOS CON CREMA PASTELERA, son tremendas!!!!! Me encanta el coco, y no me refiero a ese que se esconde de noche en el armario o debajo de la cama... je je si no al coco del cocotero. Y las cocadas siempre me gustaron mucho, pero es verdad que son un poco secas, compactas y pesadas... hasta que encontré la receta ideal: al añadirles crema pastelera quedan jugosas, suaves, con un sabor espectacular! Así que ya estáis tardando demasiado en poneros a hacerlas, porque encima son muy fáciles de hacer!!!!


No hay más que fijarse en el interior para que veáis la diferencia abismal entre las cocadas comerciales normales de coco, huevo y azúcar sin más, y éstas. El color amarillo que veis es porque las hice con huevos caseros que me regaló una alumna de los talleres; la verdad es que estoy encantada: siempre me sorprendéis con algo, que si unos jabones naturales hechos artesanalmente por la guapísima de Paula, unos pendientes con forma de cupcakes del que ya es un buen amigo: Rubén, una riquísima mermelada casera de Kiwi de Amada, y varias docenas de huevos caseros de varios de vosotros que hacen que mis recetas tengan ese toque tan maravilloso que dan esta maravilla de huevos, así da gusto!!! GRACIAS


Y como es de bien nacidos ser agradecidos: aquí os dejo la receta para que podáis disfrutar de ella lo mismo que yo lo hago cada vez que tengo un capricho, o algún evento, o para la hora del café, o si hay que llevar algo a alguna persona convaleciente... son un acierto siempre!!
Y para facilitar aun más las cosas: os pongo las dos posibilidades de elaboración: de forma tradicional o con Thermomix o Mycook, así que ya no tenéis excusa: corriendo a por el delantal y manos a la masa!!



  • 350 g de Crema pastelera (Receta más abajo)
  • 100 g de azúcar
  • 1 huevo L
  • 25 g de miel
  • 200 g de coco rallado


Crema pastelera
  • 200 g de leche
  • 70 g de azúcar
  • 1 huevo L
  • 20 g de maicena (harina de maíz)
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla.



TRADICIONAL:

1. Lo primero es hacer la crema pastelera, os dejo una receta muuuuuuuuuy sencilla de hacer para que no me haya remolones... Vale, vale, si aun así no os animáis: sirve con crema pastelera comercial, pero no es tan rica como la casera... je je. Bueno pues como os había dicho: os dejo la elaboración más simple posible de crema pastelera:  
  1. Ponemos todos los ingredientes (de la crema pastelera) en un bol o vaso de batidora, y batimos, manualmente con las varillas o con una batidora de varillas.
  2. Una vez bien batido, echamos la mezcla en un cazo y lo ponemos a fuego medio sin dejar de remover con unas varillas hasta que espese. Como mucho tarda 3 o 4 minutos.
  3. Retiramos del fuego y reservamos. Si la queremos para comer tal cual o para otro uso: En cuanto esté templada, la cubrimos con film tocando la superficie de la crema para que no cree costra y la metemos en el frigorífico hasta su uso.
3. En otro bol: batimos el huevo con el azúcar y añadimos la miel, el coco y la crema pastelera y mezclamos bien. 


4. Ponemos la mezcla en una manga pastelera con boquilla rizada y formamos las cocadas de unos 3cm de alto aproximadamente, o bien como yo hice en cápsulas de mini Cupcakes o directamente sobre la bandeja del horno forrada con papel de hornear, lámina de silicona o Dübör. 

   

5. Horneamos durante 15 minutos aproximadamente, dependiendo el tipo de horno que tengamos yo les suelo poner aire, pero vale con calor arriba y abajo. Tienen que quedar doraditos por fuera y tiernos por dentro.



THERMOMIX O MYCOOK

  1. Vertemos en el vaso los ingredientes de la crema pastelera y programamos 5 minutos, 100º, velocidad 4. 
  2. Quitamos el vaso de la máquina y lo dejamos templar. 
  3. Precalentamos el horno a 180º 
  4. Una vez templada la crema, incorporamos el resto de los ingredientes y mezclamos 10 segundos, velocidad 4. 
  5. Ponemos la mezcla en una manga pastelera con boquilla rizada y formamos las cocadas de unos 3cm de alto aproximadamente, o bien como yo hice en cápsulas de mini Cupcakes o directamente sobre la bandeja  del horno forrada con papel de hornear, lámina de silicona o Dübör. 
  6. Horneamos durante 15 minutos aproximadamente, dependiendo el tipo de horno que tengamos yo les suelo poner aire, pero vale con calor arriba y abajo. Tienen que quedar doraditos por fuera y tiernos por dentro.



Y me despido hasta la siguiente receta que publicaré porque ha resultado todo un espectáculo para los sentidos, os dejo un adelanto: cerveza negra, cacao y chocolate blanco... uhmmmm sólo de recordarlo ya me babo toda!! Hasta la próxima, ser muy felices y no dejéis nunca de endulzar vuestras vidas y las de los que os rodean, porque qué sería de este mundo sin estos placeres que nos da la vida!!!


lunes, 19 de agosto de 2013

TARTA DE ARROZ CON LECHE


Bueno aquí estoy otra vez, hoy con una receta muy sencilla y una de mis favoritas: ARROZ CON LECHE ASTURIANO!!!, cada vez que lo hago me acuerdo de mi madre, ella hace un arroz con leche ¡¡buenísimo!! yo lo he intentado hacer como ella pero no me sale igual, el de mi madre es único.


Es una receta doble: podéis hacer el arroz con leche tal cual (sin añadirle la gelatina) y ponerlo en cuencos y requemarlo o echarle canela por encima, o podéis hacer como yo y probar esta maravillosa: TARTA DE ARROZ CON LECHE, riquísima y ligera, y servida muy fría es ideal para una velada de verano al aire libre con familia y amigos, yo la hago siempre para eventos especiales y es un triunfo garantizado, y a la vez es algo muy, muy asturiano.


Si hay un postre característico de la cocina asturiana, este es sin duda el arroz con leche. Sin embargo, no es originario de Asturias. Tuvo su origen en Asia y poco a poco fue extendiéndose por África y Europa y más tarde por supuesto llevado a América con el descubrimiento del Nuevo Mundo. En la mayoría de los países iberoamericanos se prepara con canela y se aromatiza con limón, en algunos sitios se le agregan uvas pasas, vino de oporto, leche de coco, vainilla u otros. Para ser más específica, en los países anglosajones y nórdicos se suele aromatizar con vainilla; en los mediterráneos, con canela; en Irán, con azafrán; y con cardamomo en el norte de la India.Por lo que el arroz con leche se puede encontrar en muchos sitios, pero para mí, no hay arroz con leche como el que hacemos en Asturias con el toque fabuloso que le da el anís sin el que esta receta no tendría el característico punto asturiano que tanto me gusta.


Como hoy en día desafortunadamente cada vez disponemos de menos tiempo para dedicarlo a la cocina, tenemos máquinas como la Thermomix o la Mycook que nos facilitan mucho las cosas, así que os dejo las dos formas de elaboración: tradicional y Thermomix o Mycook. Así que sin más preámbulos: vamos al lío:

  • 1,5 litros de leche entera
  • 300 g de arroz
  • 150 g de azúcar
  • 50 g de mantequilla
  • 200 ml de nata líquida
  • La piel de un limón (sólo la parte amarilla)
  • 1 canela en rama
  • un chorrito de anís
  • media cucharadita de sal 
  • Para la tarta:
    • 8 hojas de gelatina neutra o un sobre de gelatina neutra en polvo
    • Un paquete de galletas Napolitanas o en su defecto tipo digestive con una cucharadita de canela
    • 100 g de mantequilla derretida


TRADICIONAL:

  1. Trituramos las galletas y les añadimos la mantequilla derretida hasta formar una masa con la que cubrimos la base de un aro de emplatar o el aro de un molde desmontable sin la base. Reservamos.
  2. Ponemos en una olla la leche con la rama de canela, la corteza de limón y una pizca de sal. Lo dejamos hervir 15 minutos y reservamos. 
  3. Lavamos el arroz con agua fría (sólo aclararlo ligeramente) y lo ponemos en otra olla con un poco agua que tan sólo debe cubrirlo. Dejamos hervir hasta que se consuma el líquido. 
  4. Agregamos al arroz la leche hirviendo y, ahora, a fuego suave, cocinamos removiendo cada poco durante una hora. Ese es el truco para que quede perfecto, mucha paciencia y remover constantemente todo lo que nuestro brazo nos permita. 
  5. Mientras: ponemos las hojas de gelatina a remojo en agua fría, o diluimos el sobre de gelatina en la nata líquida que añadiremos a continuación.
  6. Cuando la mayoría de la leche se haya consumido, pero aún siga estando líquida (recordad que el arroz al reposar se va a secar un poco), echamos el azúcar, la nata (con la gelatina en caso de que la hayamos usado en sobre), la mantequilla y el chorro de anís, y revolvemos unos 10 minutos. 
  7. Cuando tenga la consistencia deseada: retiramos la rama de canela y la corteza de limón y le añadimos las hojas de gelatina escurridas y removemos hasta que se disuelvan perfectamente con el calor.
  8. Y ahora reprimimos las ganas de coger una cuchara y comérnoslo sin esperar un segundo más para evitar quemaduras múltiples en la boca... je je es que el arroz con leche me pierde, me pierde, y en caliente el olor es tan intenso que tengo que resistir la tentación, y me cuesta horrores!!! Entonces volcamos el arroz con leche sobre la base de galleta y dejamos templar.
  9. Una vez que haya templado: lo metemos en la nevera hasta que cuaje y listo para desmoldar.
  10. Luego podéis decorarlo como más os guste: yo en esta ocasión hice una rejilla de chocolate a modo de corona y caramelicé la parte superior con azúcar moreno y un soplete de cocina, y como decoración sencilla: una rama de canela sobre la rejilla de chocolate.

THERMOMIX O MYCOOK

  1. Colocamos la paleta mezcladora sobre las cuchillas. 
  2. Vertemos la leche, el arroz, la piel del limón (parte amarilla solamente), la canela en rama y la sal. Programamos 45 minutos, 90º, velocidad 2.
  3. Añadimos la mantequilla, la nata, el chorrito de anís y el azúcar. Programamos 10 minutos, 90º, velocidad 2.
  4. Seguimos los pasos 7-10 de la elaboración tradicional indicados arriba.


Desde aquí le mando un abrazo enorme a todas las abuelas, madres, esposas… que hacen auténtica magia entre fogones y consiguen que nada sepa tan rico como lo que sale de sus manos y, por supuesto, y muy especialmente a mi maga favorita: mi madre.

Muchos besos a todos y no dejéis de endulzar vuestras vidas y las de los que os rodean.