sábado, 12 de abril de 2014

BOMBONES WAFERS, o lo que vienen siendo: BOMBONES DE BARQUILLOS DE NATA (Atemperado del chocolate)


Vacaciones yupiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Ya, ya lo sé, os había prometido que publicaría recetas más a menudo, pero es que tenéis que entenderme: las evaluaciones son lo peor!!!! Corregir exámenes, decidir notas, volver a hacer más exámenes porque aun no estás segura con las notas... volver a dudar con las notas... corregir un sin fin de libretas... y seguir torturándome por la indecisión con las notas... tutorías hasta arriba, y por si fuera poco: me toca ser parte de las evaluaciones de diagnóstico del cole... así que lo fui posponiendo...  pero no por ello dejé de hacer recetas mientras... noooo! Eso sí: son recetas como las que os traigo hoy: muuuuy sencillas, ultra- rápidas y resultonas, ¿Se puede pedir más?


El caso es que en medio de esta ajetreada vida, en ocasiones, me dejo arrastrar por mi marido y amigos a despejar un poco, y el pasado domingo nos fuimos hasta L´Angliru, si no tenéis la suerte de conocerlo, os lo podría resumir en pocas palabras como: "Las puertas del Cielo", eso sí: la subida es colosal, al igual que las vistas. 


Conocido por ser la etapa más dura de la vuelta ciclista a España, aunque no sería justo hablar del Angliru y mencionar sólo las gestas ciclistas. Otros muchos deportistas han encontrado en la Sierra del Aramo un campo de entrenamiento a cielo abierto que combina a la perfección el nivel de esfuerzo con la belleza propia de un Paisaje Protegido: Senderismo, escalada, travesías con esquís y otros deportes de montaña han encontrado el escenario perfecto en L´Angliru, una aventura para los humanos que un buen día descubrimos que tenemos el paraíso al alcance de nuestra mano.


Y aunque parezca mentira: lo peor es la bajada... ahí estamos Mister Sugar y yo en El Aviru, una de las pendientes con el 20% de desnivel...


Y cuando nos repartimos quién hacía la comida... ¿a que no sabéis qué me toco? je je pues claro: EL POSTRE!!!! Pero lo dicho: yo y mi escasez de tiempo... así que pensé en algo rápido, y que aportase energía... CHOCOLATE!!! Siempre que tengo que hacer un postre de urgencia, opto por unos bombones de roca con frutos secos o cereales... pero esta vez me propuse llevar a cabo una idea que levaba rondándome la mente hacía tiempo: BOMBONES DE BARQUILLOS DE NATA!!!


La receta es tan sencilla que casi me da hasta vergüenza ponerla, pero es que el resultado es buenísimo, y encima nos salvan de un apuro, así que, como muchas veces no disponemos del tiempo necesario para una receta muy elaborada, está bien tener a mano una de estas recetas que nos hacen quedar como auténticos reposteros!
Menudo rollo que os he soltado... si habéis leído hasta aquí os merecéis un premio a la paciencia!!! je je, bueno aquí os dejo con la "receta" si se le puede llamar así...



  • 200 g de chocolate negro
  • 200 g de chocolate con leche
  • Medio paquete de barquillos de nata tipo Artiach 



1. Picamos los barquillos de un tamaño uniforme con un cuchillo.


2.  Derretimos el chocolate al baño maría o en el microondas en intervalos de 30 segundos, removiendo con una cuchara o varillas de metal, hasta alcanzar los grados que indica la tabla de más abajo.

3. Atemperamos el chocolate, este es el paso menos sencillo de toda la elaboración: se trata de un proceso en el que calentamos y enfriamos el chocolate de una manera determinada para que una vez sólido, tenga el brillo y la textura perfectas, además de fundirse bien en boca.
Yo suelo usar el método de atemperado clásico: se trata de aquel en el que primero derretimos todo el chocolate a la temperatura indicada (ver tabla de temperaturas más abajo), después vertemos dos tercios del chocolate sobre una encimera de mármol y lo trabajamos estirándolo con una espátula hasta que alcanza la temperatura de enfriamiento. por último recuperamos el chocolate de la encimera y lo juntamos con el del bol, removemos y lo tenemos listo cuando alcance la temperatura de atemperado correcta.


4. Una vez atemperado los chocolates, lo mezclamos con los barquillos troceados.


5. Y ya solo nos queda formar nuestros bombones, para ello tenemos varias opciones: podemos poner pequeñas cucharadas de la mezcla sobre un papel de horno o silpat y dejar enfriar, o hacer como yo y ponerlas en unas mini-cápsulas de cupcakes, que son perfectas para transportar los bombones sin que se golpeen unos con otros.


Y listos para disfrutar: crujientes y deliciosos!!

 

Y ahora voy a sumergirme directamente en las vacaciones, porque mi cuerpo y sobre todo: mi mente, lo necesitan.
Un besazo enorme y gracias por acompañarme en este dulce blog que se alimenta de vuestros ánimos, y un saludo muy especial a tod@s aquellos que me decís que mis recetas os sirven para endulzar vuestras vidas. Es un privilegio!!!
Y también estoy alucinada con la acogida de mi página de Facebook que ya somos casi 2.500 dulces!!!! Wow!!!

sábado, 15 de marzo de 2014

Moscovitas: deliciosas y sutiles pastas de almendra asturianas.


Hola de nuevo!!
Como veis, al final regresé sana y salva de la Semana Blanca con el cole, eso sí: agotada es decir poco… Pero la experiencia no la cambio por nada del mundo, ¡Cuántas cosas se pueden aprender de un@s niñ@s y qué maravilloso ha sido compartir esos días con ellos!
Pues el caso es que la receta que os traigo hoy, fue una especie de reto que nos planteamos el Director del cole y yo. Él, un amante de las famosísimas Moscovitas, un día me ofreció una diciendo que las había hecho él… y era mentira, eran de la Confitería Rialto de Oviedo, como no… Pues el caso es que le dije que yo sí que le llevaría un día unas caseras, caseras, y este fue el resultado.


"Las Moscovitas” son unas pastas finas de almendra marcona y cobertura de chocolate elaboradas por la confitería Rialto de Oviedo; no sé si ellos las crearon o tomaron la receta de otro sitio pero la verdad es que aquí todo el mundo las conoce como las moscovitas de Rialto. La receta está patentada, y como podréis imaginar, existen muchas imitaciones, pero ninguna como la original.

Se elaboran a mano de forma completamente artesanal, una a una, por lo son como los copos de nieve: no hay dos iguales. Incluso el empaquetado se hace de forma manual, para evitar que se rompan estas frágiles y deliciosas pastas.


Describir su sabor es bastante complicado, lo primero que te llama la atención al coger una moscovita es su peso, o más bien la ausencia de peso debido a lo finas que son; si no estuvieran recubiertas de chocolate por un lado, se podría ver a través de ellas. El problema es que cuando empiezas no puedes parar, y como son tan finas y ligeras no te ves llena.


Así que no me hago más de rogar y os dejo con la receta, para que podáis disfrutar de una de nuestras delicias asturianas, ¡Qué bien se come en Asturias!!!:

Salen 50/60 galletas,
  • 200 g de almendra cruda (en granillo, no molida)
  • 200 g de azúcar glas
  • 200 ml. de nata para montar
  • 300 g de chocolate negro, o con leche, o una mezcla de ambos.
  • 40 g de harina

Comenzaremos poniendo al fuego un cazo con la nata, la almendra en granillo, el azúcar glas y la harina.
Removemos a fuego lento hasta incorporar los ingredientes pero sin que lleguen a hervir. Reservamos a un lado para que espese un poco la masa. 


Forramos una bandeja de horno con papel de hornear o con silpat, y con una cucharilla de café cogemos un trozo de masa y, con la ayuda de otra cucharilla para hacerla caer, vamos depositando pequeñas cantidades de masa en la bandeja.

Las colocamos bien separadas unas de otras pues crecen mucho al hornearlas y podrían pegarse unas con otras. Conviene poner solo 9 montoncitos en cada bandeja. Y las metemos en el horno precalentado a 180º, calor arriba y abajo hasta que estén doradas, de 8 a 10 minutos. Hay que vigilar continuamente pues se queman con gran facilidad.


Una vez listas, las sacamos del horno y dejamos que se enfríen en la misma bandeja unos minutos. Al sacarlas del horno están blandas pero al enfriarse se endurecen, entonces, las despegamos con cuidado del papel y las reservamos.


Mientras seguimos horneando las galletas fundimos el chocolate al baño María.

Una vez fundido vamos cubriendo de chocolate con un pincel de silicona o con una espátula cada una de las galletas por la parte lisa, es decir, la que ha estado en contacto con la bandeja del horno.

Las colocamos en una superficie plana y esperamos hasta que el chocolate se endurezca.


Las pastas Moscovitas no necesitan acompañamiento, pero servidas en una merienda con un café o un té os hará quedar como auténticos anfitriones. También son ideales para regalos artesanales envueltas en celofán, o en una bonita caja. Tanto si os animáis a hacerlas en casa, como si no, recomiendo a todo aquel que visite Oviedo se pase por la Confitería Rialto para probarlas. Inolvidables.


  

martes, 4 de marzo de 2014

SI LA VIDA TE DA LIMONES: HAZ PASTAS DE LIMÓN!!! Receta con el paso a paso


Hola mis dulces!!! Después de un intenso carnaval pasado por agua, aquí estoy preparando las maletas para irme con mis niños del cole a la semana blanca esta misma tarde. Y por eso tenía que publicar corriendo esta receta que le hice a mi cuñado para su cumple. 
Mi cuñado, un amante extremo del limón, con decir que se lo come a bocados con cáscara y todo!!! 
Así que esta vez, como yo estaba hasta arriba con los carnavales que aquí en Avilés son muuuuuy famosos y bonitos, pues nos repartimos el trabajo, y le tocó a mi hermana hacer la tarta de limón, y yo las pastas para el café de después de comer... porque en mi familia, las celebraciones son a lo grande!!: Entrantes, primer plato, segundo plato, alternativas varias a los platos anteriores, postre, café, licores y post-postres!!! je je y luego un almax, y nada de cenar...


Bueno, pues el caso es que yo hacía bastante tiempo que había visto una receta de pastas de limón en la maravillosa web: My Magic Therapy, y lo que hice, como no..., fue modificar ligeramente la receta para darle el toque Miss Sugar.
El resultado son unas jugosísimas pastas con tierno corazón y un crujiente exterior. Con ese toque de frescura que les otorga el limón que hace que sean muy ligeras y no puedas dejar de comer una tras otra...


Así que aquí os dejo con la maravillosa receta que os aconsejo sin duda alguna. (Yo dupliqué la receta porque ya sabéis que yo: siempre a lo grande, y quería que sobraran para el desayuno, a parte de para regalárselas a mi cuñado a quien aprovecho para felicitar: "Jose eres el más genial de los geniales cuñados que pueda haber, así que millones de felicidades, y ya tienes el mejor regalo que se pueda desear, que es compartir la vida con mi hermana Ana".

Ahora sí: manos a la masa!



  • 100 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 100 g de azúcar
  • 1 huevo
  • Zumo de medio limón
  • Ralladura de limón (solo la parte amarilla)
  • 2 cucharaditas de levadura Royal
  • 220 g de harina
  • ¼ de cucharadita de cardamomo molido
  • 1 pizca de sal
  • Para el rebozado:
  • Azúcar (normal)
  • azúcar glas


1. Batimos el azúcar con la mantequilla hasta blanquear.


2. Añadimos el huevo, el zumo de limón y la ralladura y batimos durante unos segundos más.


3. Añadimos la harina con la levadura, el cardamomo y la sal y se mezcla a baja velocidad hasta que todo quede integrado.


4. La masa resultante será pegajosa. Se cubre con film transparente y se introduce en la nevera un mínimo de 30 minutos hasta que se endurezca un poco.


5. Formamos bolas pequeñas y las rebozamos primero sobre azúcar normal y luego sobre el azúcar glas hasta que queden bien cubiertas.


6. Colocar sobre una bandeja de horno rociada con spray desmoldante tipo Dübör, o forrada con papel sulfurizado.


7. Horneamos a 180º durante 15 minutos. (dejar bastante espacio entre una bola y otra pues aumentarán de tamaño en el horno).


8. Cuando salen del horno estarán blanditas, esperamos unos minutos hasta que no se rompan para ponerlas sobre la rejilla para enfriar, y quedarán unas jugosísimas pastas con una crujiente costra en el exterior y una textura blanda en el interior. 


Y listas para regalar, sorprender, y endulzar la vida!! Un beso enorme y si no me rompo una pierna, un brazo o la cabeza en la nieve, nos vemos a la vuelta, vamos allá!!!


sábado, 22 de febrero de 2014

TUTORIAL PEONÍA

Hola!!!!
Ya se acerca carnaval!!! En el cole estamos ya con los preparativos con toda la ilusión del mundo; después de varios años trabajando en un Instituto de Educación Secundaria, la vuelta al cole se me ha hecho muy bonita: volver a vivir esa ilusión que sienten los más peques es genial!!
Y por otro lado también me hace disponer de mucho menos tiempo... Es mi terrible problema de querer involucrarme siempre hasta la médula en todo lo que hago, que deriva en que las horas, los días, semanas y meses se pasen volando sin hacer todo lo que tenía en mente...
Así que lo primero que prometo es que cuando pasen los carnavales: volverá la temporada de talleres, comenzando por el más solicitado: el de Tartas con fondant, así que tod@s l@s que estéis interesad@s, pasaros por la pestaña de talleres, y allí tenéis la información.
Y vamos a lo que importa: como os había prometido en una entrada anterior, os voy a enseñar el paso a paso para hacer las preciosas y resultonas peonías.
Vamos allá!


1. Lo primero es elegir el color de nuestra flor. a mí me encanta hacer mezclas con el fondant y dejar "marcas de agua" o vetas, y me gusta también el degradado de color, es decir: de más oscuro a más claro o viceversa.
Una vez que nos hemos decidido, usamos un cortador de ondas como el de la foto, o con el último que he conseguido que todavía deja las ondas más bonitas, y es éste que os dejo en el enlace: cortador de bordes ondulados.
Cortamos tantos como deseemos, se pueden duplicar varios de ellos dependiendo del volumen que queramos:



2. Lo siguiente es ondular los bordes con una esteca como la que veis en la foto, ésto se consigue girando la esteca sobre el borde y haciendo una especie de volante ondulado:

 


3. Repetimos este paso en todo el contorno:

 


4. Y también en el resto de las capas de pétalos:



5. Una vez hechos todos los volantes, vamos superponiendo una capa sobre otra:

 


6. Para este paso simplemente tenemos que poner una pequeña cantidad de pegamento comestible y presionar una capa sobre la otra en orden descendente, es decir: de tamaño más grande a más pequeño:

 



7. Una vez que las hayamos superpuesto todas, podemos poner el centro de la flor del color y la forma que queramos, con fondant e incluso con perlas comestibles de colores:

 


8. Y por último le damos la forma cerrada, poniéndola sobre una bandeja de huecos, una cubitera o una huevera:
 


9. Como veis en la siguiente foto: pueden ser de diferentes tamaños dependiendo de las capas que pongamos: 




10. Esas son las que usé para decorar la tarta del cumple de mi mamá:

 

Espero que os haya servido de ayuda, no obstante: sabéis que aquí estoy  para lo que esté en mis manos. Para mí es una alegría saber que este blog puede ser de utilidad para alguien. Porque el alma de este blog es la gente que lo visita, así que gracias por formar parte de este sueño.
Millones de abrazos!